Che viejo quiero decirte algo



Que cosas de la vida que por mas que uno tenga 40 50 o 70 años, no asume el control de las cosas que pueden ir sucediendo en el dia a dia...
No se si es no asumir... en realidad tengo un matete hoy en la cabeza que no me deja expresarme con total claridad en este momento espacio y lugar...por ende estoy acá, escribiendo.
Pero que tema el edipo no?
Que tema de años de terapia que lo avalan, dije terapia y no Psicoanálisis....
Tema que hoy me pone en situación de riesgo, de miedo, de cosas que rondan mi cabeza y me dan terror.
Como el tema de afrontar siempre una realidad que duele.
El tema de crecer y seguir creciendo y afrontando cosas, y cargarme la mochila bien fuerte para que nadie se caiga.
Pero que pasa cuando yo me caigo?
Que pasa cuando la Nanita alegre no brilla? Quien se hace cargo de todo esto si no soy yo?
Que hay después? cuando no se como seguir o seguir haciendo reír a los demás, si con sonrisas solamente no arreglo un problema?
Ahí se me cae la careta al piso y sale la YO COBARDE....
La cobarde que siente impotencia, la cobarde que no ve soluciones, solo problemas y en ese abrumador momento, lo único que me sale hacer es llorar.
Y mucho, por horas y horas...como si llorando lograse algo, como si llorando ganara un premio... le pongo ganas al llanto mas que a la solución del problema.

Pero mas allá de mi llanto, acá, en soledad, en mi Home Sweet Home, sé así también que despuéscon la valentía que me caracteriza agarro la mochila, me la subo al hombro bien alto y salgo a caminar.
Y camino con el gordo mas hermoso de la tierra, con la persona que mas me conoce en el mundo, con la persona que daría por mi una pierna, un ojo, y también su corazón entero con tal de verme reír de nuevo.

Gordo chancho...
hoy te propongo que hagamos una tregua, que lleguemos a un arreglo.
Que por mas que me cueste horrores hacerlo, lo que me pidas para mi va a ser siempre la palabra exacta, en el momento justo.
Porque no hay nadie en el mundo a quien yo quiera ver feliz. Mas que a vos.
Pero te pido, que la tregua sea justa.
Que si yo pongo un granito, vos pongas otro a la par. Y caminemos juntos de la mano, sin miedo hasta el "infinito y mas allá", como vos me enseñaste, como de vos aprendí. A levantar la cabeza y salir andando con la frente alta, con una sonrisa...
Te prometo que no vas a estar solo, que va a ser difícil todo lo que viene, si. Pero acá estoy yo.Contas conmigo.
No me abandones ahora... no se si pueda llegar a soportar en este momento de mi crecimiento un dolor así de grande....
Vos sos un guerrero, esos de los de Esparta! Viste la serie esa que vemos los domingos? Bueno uno de esos! Que le da batalla a 300 con 3 soldados! Uno de esos.
Vos me enseñaste que a las causas justas siempre hay que darle pelea y a las injustas tenemos que ganarles la batalla.

Ponete el casco, subite al pony que acá hay trote para dos. Te quiero bien.
Quiero que veas a los pequeños ponys crecer... y para eso faltan muchos años todavía...
Asique ponete bien... que te quiero entero. Sano y con una sonrisa para regalarle a mama todos los días.

Te amo viejo.
No te imaginas cuanto te amo.

Abrazo.
Y como siempre me decís " Para hacer el bien hay que hacerlo bien", hace las cosas bien, que llevan el mismo tiempo que hacerlas mal y te ahorras un dolor de cabeza no?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

excelente nanita!!, se me pianto una lagrima.

19 de marzo de 2011, 20:56
GuadaGil dijo...

Me hiciste llorar nanita! En unos días operan a mi viejo que está a más de 900 km de distancia y estas palabras me llegan como un remolino... gracias por compartirlo!!

19 de marzo de 2011, 21:38
Nanita dijo...

Guada! Mucha fuerza por la operacion de tu papá! Y hago fuerza yo desde acá por ambos. Gracias por leerlo.

22 de marzo de 2011, 0:37
Iván Dawidowski dijo...

Ni debe hacer falta que te lo diga, pero igual. Aprovechá cada oportunidad que tengas de decirle cuanto lo querés, cuánto lo necesitás, lo importante que es para vos.
Repito, esto que te digo es al pedo, pero no quería dejar de decírtelo. Así como tampoco quiero dejar de mandarte un abrazo grande.

24 de marzo de 2011, 21:04
Ezequiel dijo...

Simplemente maravilloso. Lo publicaste a casi un año de la muerte de mi viejo. Y ahora se me pianta un lagrimón. Nada prepara, y la mochila pesa más que nunca.

3 de noviembre de 2012, 21:44

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